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Katrin Friedmann y Marta Pucci

Ciclo A-Z

La ovulación: qué es y cómo saber si estoy ovulando

por Anna Druet, Researcher; Science and Education Manager
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*Tradución: Carolina Tafur

Cosas importantes a saber:

  • Tu óvulos se encuentran en sacos en tus ovarios, llamados folículos

  • Los folículos necesitan condiciones adecuadas para crecer y liberar los óvulos: el medio ambiente, la salud y el comportamiento tienen un papel importante en este proceso

  • Para saber cuándo ovulas, puedes hacerle seguimiento a tu ciclo, muco cervical, temperatura basal y/o hacerte pruebas de ovulación

  • A veces se asocia la ovulación al sangrado de ovulación o al dolor de ovulación

¿Qué es la ovulación?

La ovulación es la liberación de un óvulo del ovario a la trompa de Falopio. La ovulación ocurre alrededor de 13 a 15 días antes del inicio de cada periodo (1). Tal como sucede con tu periodo, el momento de la ovulación puede variar en cada ciclo, así como puede que, en ocasiones, no ovules.

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Entender las bases de cómo funciona la ovulación, puede ser una herramienta importante para tu salud

Es normal que las personas solo tengan contacto con este tema por primera vez cuando tienen problemas para quedar en embarazo. Pero al tener las nociones del proceso, podrás conocer más que solo lo concerniente a tu fertilidad. Por ejemplo, podrás entender cualquier cambio en tu cuerpo que esté influenciado por hormonas durante ese periodo, así como descubrir los factores que pueden afectar el ritmo de tu ovulación (como el estrés) y por qué.

Actualmente, en Occidente, ovulamos aproximadamente 400 veces a lo largo de nuestras vidas (2). Este número se ve afectado por el uso de métodos anticonceptivos (muchos de los cuales, bloquean la ovulación), el tiempo del embarazo y la lactancia, y cualquier comportamiento o condición de salud que pueda tener incidencia sobre las hormonas reproductivas (p. ej. desórdenes alimenticios, síndrome de ovario poliquístico). En tiempos prehistóricos, las mujeres ovulaban menos de la mitad de esta cifra (3).

Hay muchos factores involucrados en la ovulación, y si las condiciones no se cumplen, esta no ocurrirá.

El desarrollo y la liberación de un óvulo en cada ciclo sucede en respuesta al sistema complejo de picos y depresiones en los niveles de las hormonas reproductivas. La ovulación (así como la totalidad del ciclo menstrual) se ve afectada por factores energéticos, nutricionales, emocionales y socioeconómicos.

Los factores de corta duración, como el jet lag, los cambios estacionales, el estrés y el cigarrillo, así como los de larga duración, como el SOP y los problemas de tiroides, pueden tener un impacto sobre el ciclo (4–8).

Cómo funciona la ovulación: las bases

Los óvulos se desarrollan en sacos en tus ovarios, llamados folículos. Los folículos se desarrollan varios meses antes de estar listos para liberar el óvulo (aproximadamente >175 días, o >~6 ciclos) (9, 10). En cualquier momento, hay folículos en diferentes etapas de desarrollo en tus ovarios (10).

Los primeros científicos pensaban que el folículo era el mismo óvulo.

Los folículos sufren cambios drásticos antes de la ovulación, tales como como desarrollar múltiples partes y capas, cada una con una función diferente. Sin embargo, la mayoría de folículos nunca alcanzan la ovulación y se reabsorben en diferentes estadios de desarrollo o pre-desarrollo.

Al inicio de cada ciclo menstrual, pocos folículos en desarrollo (~10) son candidatos para la ovulación de ese ciclo (11). Alrededor de la mitad de la fase folicular, un folículo se vuelve dominante.

Como si se tratara de una estrella del deporte, todos los recursos se invierten en preparar dicho folículo y los demás se descomponen.

Cuando el folículo está listo, este libera el óvulo. El óvulo sale del ovario y entra en la trompa de Falopio (de hecho, estas dos estructuras no están unidas: el extremo de la trompa de Falopio recoge el óvulo de la cavidad abdominal). Después de que es liberado, el óvulo tiene entre 12 y 24 horas para ser fertilizado por un espermatozoide en la trompa de Falopio. Si el óvulo no se fertiliza durante esta ventana, este comienza a degradarse. Si la fertilización ocurre, el óvulo viaja hacia el útero durante los siguientes 6 a 12 días para implantarse para el embarazo (12, 13).

Los cambios cíclicos en tus hormonas reproductivas impulsan esta secuencia de eventos. Las hormonas controlan la selección y el desarrollo de tus folículos, la liberación de un óvulo y la preparación del útero para una posible implantación.

Esta primera parte del ciclo se conoce como fase folicular (ya sabes de dónde proviene el nombre).

Una pequeña historia: El cerebro, las hormonas y la ovulación

La conexión que existe entre el cerebro y los ovarios, que controla el desarrollo de los folículos y la ovulación, se llama eje hipotálamo-hipofisario.

Antes de la ovulación

A lo largo de tu ciclo, el cerebro produce ráfagas continuas de la hormona estimulante del folículo (FSH). La FSH hace exactamente lo que dice su nombre: estimula los folículos para que se desarrollen (2). Los folículos producen estrógeno cuando se están desarrollando.

Cuando el folículo dominante crece (entre los días 6 y 9 del ciclo), los niveles de estrógeno se disparan (10).

Un folículo se vuelve dominante cuando tiene alrededor de 10 mm de diámetro y, cuando crece, comúnmente llega a tener 2 cm de diámetro (y hasta cerca de 3.3 cm) (14–17); aproximadamente del tamaño de una uva o una avellana con cáscara.

Listo para la liberación

Cuando el nivel de estrógeno alcanza su punto máximo, el óvulo está listo para ser liberado. Entonces, el cerebro produce un pico de la hormona luteinizante (LH), para desencadenar la ovulación. La liberación del óvulo del folículo ocurre alrededor de 24 horas después (10 a 12 horas después del pico de LH) (13, 17). El folículo usa enzimas para degradar su propia pared y hacer una abertura, permitiendo que el óvulo salga de su interior (18).

En la entrada de la trompa de Falopio, una estructura parecida a un dedo se hincha con sangre para conducir al óvulo dentro de la trompa. Mientras esto sucede, el óvulo también sufre cambios con el fin de prepararse para una posible fertilización.

El folículo preovulatorio es la principal fuente de estrógeno en el cuerpo. El folículo dominante produce >90% de la cantidad total de estrógeno en la fase preovulatoria (19).

El estrógeno comienza con niveles bajos y comienza a incrementarse a lo largo de la fase folicular.

Después de la ovulación

El óvulo ya va en camino, pero el trabajo del folículo aún no termina. La hormona luteinizante transforma el gran folículo productor de estrógeno en una máquina de hacer progesterona (10).

Este nuevo productor de progesterona (que también produce estrógeno) se denomina cuerpo lúteo, o “cuerpo amarillo” en latín (debido a su color amarillento). En cada ciclo en el que ocurre la ovulación, se desarrolla un nuevo cuerpo lúteo. Si la ovulación no sucede, no experimentarás ese pico de progesterona.

Si la fertilización del óvulo por un espermatozoide y, por consiguiente, la implantación en el recubrimiento uterino no ocurren (después de viajar a través de la tropa de Falopio, lo cual puede durar varios días), el cuerpo lúteo comienza a degradarse y los niveles hormonales caen, desencadenando tu periodo (20). Si el embarazo ocurre, el cuerpo lúteo produce suficiente progesterona para que el embarazo temprano se desarrolle, hasta que la placenta se haga cargo (21).

Justo después de la ovulación, los niveles de estrógeno disminuyen ligeramente antes de que la progesterona (y el estrógeno) comience a aumentar. Si no hay ninguna señal hormonal que indique que ha comenzado el embarazo, estos niveles hormonales comienzan a bajar a la mitad de la fase lútea, desencadenando eventualmente el periodo.

Tu ovulación no es un reloj

Cualquier factor que afecte la producción de hormonas en tu cerebro, puede tener incidencia sobre tu ovulación. Factores ambientales e internos como el estrés, la dieta y cambios en el ejercicio pueden hacer que tu ovulación suceda un poco antes, después o que no suceda en absoluto. Asimismo, tu periodo también puede llegar antes o después, y ser más ligero o más fuerte.

La fase folicular se considera “flexible” en comparación con la fase lútea.

Esto quiere decir que su duración puede variar con frecuencia en diferentes ciclos. Si conoces la duración de tu fase lútea (aproximadamente de 13 a 15 días), puedes contar en reversa para darte una idea de cuándo ovulaste. Los cambios en la duración de tu ciclo usualmente se pueden identificar en la fase folicular (el tiempo que toma el folículo en llegar al punto de ovulación).

Es común no ovular con frecuencia cuando apenas estás empezando a menstruar. También es común tener una ovulación irregular justo después del embarazo, durante la lactancia y los años que anteceden a la menopausia.

Por qué es importante

No ovular de vez en cuando no es necesariamente causa de preocupación, pero si sucede con frecuencia o si se detiene por completo (y no estás recibiendo hormonas), puede haber un riesgo grave para la salud.

El proceso de ovulación aporta a tu cuerpo los niveles necesarios de estrógeno y progesterona, las cuales son hormonas que tienen un papel que va más allá de la fertilidad. Estas afectan la densidad de tus huesos, así como tu salud cardíaca, metabolismo, calidad de sueño, salud mental, entre otros. Tener una cantidad suficiente de estas hormonas es importante.

La anovulación durante los años fértiles se asocia a trastornos como osteoporosis, enfermedad cardiovascular y ciertos cánceres a una edad avanzada (22–25). Atletas con trastornos menstruales, por ejemplo, tienen una tendencia significativamente alta a sufrir fracturas por estrés mecánico (26).

Cómo saber si estoy ovulando

Una persona adulta ovula casi siempre si su ciclo generalmente se encuentra en el rango promedio; esto es de 24 a 38 días en personas adultas con una variabilidad menor a 7–9 en cada ciclo y una menstruación de 2 a 7 días (27). Los ciclos que constantemente se encuentran por fuera de este rango (son muy cortos, largos o son muy irregulares) pueden ser indicador de que la ovulación no está ocurriendo y es recomendable consultar con un profesional de la salud.

Para saber si estás ovulando (y cuándo esto sucede en tu ciclo), puedes probar:

  • Monitorizar la duración y regularidad de tu ciclo en Clue

  • Usar pruebas de orina de la farmacia

  • Hacerle seguimiento por algunos ciclos a los signos físicos de fertilidad, incluyendo la temperatura basal y el flujo cervical

  • Pedirle a tu proveedor de servicios de salud que revise tu perfil hormonal, haciéndote una prueba de sangre a la mitad de tu fase lútea

¿Cuándo puedo hacerme una prueba de ovulación?

Puedes hacerte la prueba en cualquier momento del día, pero lo ideal es que la hagas al mismo tiempo todos los días.

Los paquetes de pruebas de ovulación recomiendan escoger un momento del dia en el que no hayas orinado 4 horas antes de hacerte la prueba o hayas tomado líquido en exceso. Los niveles de LH normalmente suben en la mañana, entre las 4 y las 8am (29). Si te haces la prueba antes de que los niveles de LH suban por primera vez, puede que obtengas un resultado negativo ese día, pero deberías obtener un resultado positivo al día siguiente. Si estás intentando detectar el primer pico de LH, o si tienes problemas para obtener un resultado positivo, intenta hacerte la prueba en varios momentos del día y determinar qué funciona mejor para tu cuerpo.

Este artículo fue publicado originalmente el 23 de noviembre de 2017.

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